viernes, 30 de septiembre de 2011

Carta de un soldado a su esposa



Mi querida Bernardette,


Te amo. Te he amado siempre y te seguiré amando en la eternidad. Lo siento mucho, siento que lo único que recibas de mi sea esta carta y no mi presencia. Así es la guerra. No desesperes, hoy me ha tocado a mi, mi bella Bernardette.


Te suplico que te cuides y que cuides a mi hijo. Ten valor, te lo ruego, ten valor por los dos. Quiero que sepas que siempre he puesto toda mi confianza en ti y cuento contigo para que nuestro amado Sebastian y tu sigan viviendo. Educalo bien y conviértelo en un hombre de gran corazón, dile que su padre murió por el, por un futuro mejor para nuestra nación y nuestro mundo.


Reza por mi para que Dios me conceda pasar la frontera, ya no la que custodiamos los hombres sino la verdadera, donde no tendré que pelear más, donde estaré esperándote desde ahora.


Solo una cosa más, no pienso darte indicaciones de que debes hacer con nuestros bienes y la casa en Fontains, pero debo decirte que te mudes lo antes que puedas hacia América, hacia el Sur de América si es posible. Europa no aguantará la guerra, las repercusiones serán nefastas para todos los que queden vivos después de esto.


Cuento con tu coraje y fortaleza. 
Estoy orgulloso de haber servido a mi nación, no moriré arrepentido, he luchado por una causa justa, para que la fuerza no subyugue a la razón, para que nuestras creencias perduren en el tiempo. Estoy orgulloso de haber pertenecido a la Gran Alianza.


Te amo siempre. Recibe un abrazo fuerte!!!... muy fuerte!!!...igual que a mi Sebastian!!! han sido mi alegría en esta guerra. Los amo.


Tu esposo,
Francois F. R.
Teniente de Infantería de la unidad 6, Coalición Europea.
29 de marzo del 2064


3 comentarios:

  1. Andaaaaaaaaa!!!!!
    Q nervios!
    Buenazo chvr.
    Gracias,
    K.

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  2. jajja, mi madre una de mis fans...gracias.

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